domingo, 13 de julio de 2008

Mateo Alemán, poca sangre y mucha prosa


Otro converso en el Siglo de Oro Sevillano: En 1547, nacía en Sevilla Mateo Alemán, autor de El Guzmán de Alfarache. Este autor iba a correr la misma suerte que nuestro querido Cervantes en más de una aventura. Al igual que el autor del DQM, es descendiente de judíos de ahí el apodo de Pocasangre referido, por suspuesto, a la poca sangre cristiana que corría por sus venas. Recordamos como ejemplo a Quevedo en su Buscón: "...Aldonza de San Pedro, hija de Diego de San Juan y nieta de Andrés de San Cristóbal. Sospechábase en el pueblo que no era cristiana vieja, aunque ella, por los nombres y sobrenombres de sus pasados, quiso esforzar que era descendiente en la letanía..."
La Cuestión de la poca sangre era un estigma para nuestros esforzados autores y autoras del Siglo de Oro. Pero no es esta la única coincidencia biográfica de nuestro autores: ambos recaudaron alcabalas para el rey de España, ambos, por fraudulencias, dieron con sus huesos en la sombra, en más de una ocasión. Ambos fueron seducidos por el teatro aunque ninguno llegó a cuajar nada serio ni profundo. Ambos conocían el submundo de la germanía o hampa sevillana y su jerigonza. Ambos se nutren de una época dorada del embarco a Indias. Y aunque Mateo Alemán llegó a alistarse en una galera rumbo a Indias, con un amplio pasaje familiar, Su pista se pierde en México allá por 1616. Vidas y hechos similares para dos prosistas del siglo XVII. Lamentablemente, la prosa del sevillano no alcanzó ni de lejos el esplendor y creatividad de nuestro querido Cervantes. Fdo.: Josegura

miércoles, 9 de julio de 2008

De papas y boniatos...



Aprovechando La conquista del Nuevo Mundo, Elio Antonio de Nebrixa ofrece a sus majestades, los RRCC, una herramienta útil para la difusión de la Lengua. La primera Gramática de la Lengua Castellana. Un tipo andaluz de Lebrija, la tierra de Benito Zambrano, el de Solas. Poco después los hermanos Valdes -no recuerdo exactamente cuál de ellos- lo tildarían de meridional. Aquí comienza la tortura moral y xenófoba contra cualquier dialecto que no sea la Santa Lengua Madre Casteyana. Puede que no tuviera un conocimiento profundo en sus latines, puede que fuera un mal pedagogo de la lengua. Pero su interés por el conocimiento está fuera de toda duda. ¿Y qué hacían los castellanos en 1492? Montar barbacoas quemando infieles, sefarditas, moriscos, gitanos y flamencos. Más tarde cuando no quedaron más moros que flamear, trasladaron tan tórrida costumbre a las Indias, donde todavía quedaban "salvajes" para purificar la religión. Los andaluces que constituían la mano de obra barata en las famosas galeras (DQM. Cap XXII, Iª Parte, Ginés de Pasamonte) llevaron a América el Castellano vulgarizado y evolucionado toscamente, no el castellano de los vacos que hacían carrera comercial en La famosa Lonja de Sevilla -hoy Archivo de Indias-, y que escribían lo que escuchaban en las listas de abordo (véase Juárez, Juares, Suárez, etc...). De este modo la lengua que se afinca entre los colonizados no es la lengua culta de los vascos y castellanos sino la de los galeotes que terminan trabajando en el campo en gañanías llamadas ranchos por metonimia con el lugar de barco donde se come. Éste es sin duda uno de los primeros marinerismos que posee el andaluz como dialecto. Después vendrían "papa" frente a "patata" error nacido en Castilla donde no distinguen una papa de una batata, -aunque queda bastante más fisno decir "patata", no es más que un error histórico-. El término culto y etimológico es papa. Y hoy subes a León o a Madrid y dices papa y piensan que eres un aborigen de esos que visten como Miguel Ligero en la Películas de la época de Don Paquito Franco. Fdo.: Josegura

jueves, 3 de julio de 2008

Mixtura: pan hecho con distintas semillas...


Cristianos nuevos, moriscos y judíos conversos. Desde el principio de los tiempos nuestra región ha sido relegada a segundo plano, a servidumbre o a lugar de paso. A pesar de llevar dos siglos de delantera en la latinización, que en nuestra tierra caló y profundizó hasta dar un par de emperadores al Imperio Romano, los andaluces no hemos sido lingüísticamente nada. Según Rafael Lapesa, en Andalucía no se habla nada de nada hasta el siglo XV, en que las sibilantes se autorregulan y se reordenan. Se nos culpa del seseo y del ceceo, hoy extendido totalmente en América, somos los responsables del yeísmo, aún perdura la aspiración de la h- inicial procedente de F- inicial latina. Nos comemos las letras o las palabras, somos brutos o rústicos o toscos charlatanes. Recuerdo una frase que Sancho Panza le dice a DQM: -Ese hombre habla latines...- Como símil de una gran cultura. y Don Quijote le responde que en el tiempo de los romanos todos hablaban latín y alguno habría tonto. Pues eso pasa, mirusté. Los castellanohablantes, con su refinadas eses apicoalveolares, si no van al colegio son rústicos o paletos. Al igual que vascos o gallegos o catalanes. Si hemos sido tradicionalmente analfabetos ha sido debido al servilismo heredado de la Edad Media y de la (¿Re?-)conquista cristiana. El registro dialectal de cada cual es siempre fruto de una cultura y de una serie de tradiciones que no son sino riquezas o diversidades que abren puertas. La censura prescriptiva de la antigua escuela franquista todavía pervive en los prejuicios que contra los andaluces se tienen. Y lo más curioso es que uno va a la facultad para que le digan que estudie una historia de la lengua que nos tilda poco menos que de aborígenes. Si hay algo que me gusta del andaluz es su mixtura, su mudejarismo, su mestizaje y su falta de prejuicios. En cambio aquellos del Rey Pelayo, que bajaron de norte a sur machucando moros, que no se mezclaban más que entre ellos, no pueden hablar más que de su estirpe xenófoba, castiza y de su limpieza de sangre. Viva la diversidad.

miércoles, 2 de julio de 2008

NUEVOS AMIGOS EN PAGO LAS MINAS


Novedades en Pago las Minas. Tengo que aclarar a algunos de mis lectores que el título de este blog tiene que ver con el nombre de mi barrio: Pago, procede del latín (pagus) y es una extensión de tierra o distrito. Y lo de Minas tiene que ver, según dice la leyenda urbana, con una fábrica de minas para barco que se construían aquí. Que nadie piense que yo pago bombas o que este es el barrio de las putas en argentino. Bromas aparte os recuerdo que entre los enlaces de Sanluqueños sin fronteras, que aparecen en la página inicial, han aparecido dos nuevos colegas entregados por completo a la cultura y sus vicisitudes. Éstos son: La acequia, página moderada por Pedro Escudero, entregada al estudio del DQM y a lectura colectiva del mismo. Carpe Diem, blog que construye nuestra querida Kalírroe, Lola Jiménez, dedicado a la cultura grecolatina y otros afeites (de un nivelazo que abruma). Otro enlace conocido de todos es Aula Gerión Sanlúcar asociación de todos conocida por su compromiso con el patrimonio histórico de nuestra ciudad. Visitadles y no perdáis el tiempo en páginas guarras.
Bisou.

martes, 1 de julio de 2008

Sine verecundia, en español "sinvergüenza"


Sinvergüenza, chorizo y desalmado.
Este calificativo cuadra con cualquier tipo de especulador al que se la trae al fresco que digan de él (o de ella) que se llena los bolsillos de dinero por mirar para otra parte cuando tiran al suelo patrimonio histórico de Sanlúcar. Esto era normal en la época pepera, constructoras, inmobiliarias, gerencias, etc, etc... Pero ahora que gobiernan los que hemos votado para que lo hagan, aquellos y aquellas que se dieron la mano en una cadena humana en Arizón (¿recuerda usted?) para detener la demolición de nuestro pasado, hoy hacen lo mismo que sus antecesores. La clase política está corrupta por definición, aquí el que no roba es tonto o gilindrón, o meapilas. Pilla el dinero y corre. So capullo. Fdo.: Josegura.